Dada la libertad que el mercado ofrece, dentro de la
legalidad, cualquiera puede disponerse a fabricar e introducir a la plaza
piezas automotrices. Pero, hay que tener presente que la responsabilidad
de fabricar, distribuir, revender y aplicar es de todos los involucrados.
Tomando como punto de partida que no todo consumidor
es especialista ni mero conocedor de las técnicas que involucran
la fabricación de una pieza automotriz, y que éste podrá incluso
ser responsabilizado criminalmente, en caso de compra o aplicación
inadecuada de producto de seguridad de vehículo, Frenos
PILOTO se propuso a brindar sus recomendaciones con un texto
extraído del "Seminario: Legislación Actual y Seguridad
Vehicular" realizado el 25 de abril de 1996 por la AEA – Associação
Brasileira de Engenharia Automotiva.
Manual de recomendaciones útiles
previo a la compra de una pieza automotriz :
a) A los que pueden tener
acceso al fabricante, que lo conozcan.
b) Asegurarse
de que el fabricante conoce y sigue rigurosamente, o en lo suficiente,
las normas técnicas para una fabricación de calidad
asegurada, del tipo serie ISO 9000.
c) Observar
en el producto, sobre todo en aquéllos que requieren seguridad, si lleva puesta
la marca de identificación del fabricante.
d) Observar
también
si el embalaje del producto está suficientemente personalizado,
al punto de identificar claramente al fabricante, su marca, datos legales,
etc.
e) Tratar
de enterarse de los antecedentes del fabricante, de la tecnología que usa,
de su antigüedad en el mercado, si exporta, si tiene preocupación
por la posventa, etc. Estos son factores que contribuyen favorablemente
y atestiguan la idoneidad del producto.
f) Certificarse
que la tienda de componentes que le está revendiendo, trabaja
con productos de marcas conocidas y tradicionales.
g) Verificar
si la tienda de reventa tiene buenos antecedentes comerciales como
sean organización
de ventas, atención con garantía, conocimiento del funcionamiento
del producto, etc.
h) Al
utilizarse un taller, verificar si allí se aplican componentes
nuevos y si se observan las precauciones susodichas.
i) Al
tener que usar pieza reacondicionada, verificar si el que efectúa el reacondicionamiento
tiene la preocupación de colocar sus datos de identificación
en el producto que ha reparado de forma que queden visibles; verificar
también las cláusulas de garantía que ofrece por
el servicio efectuado.
j) No
dejarse sugestionar por propaganda falsa, o hasta por propaganda
engañosa.
k) No
decidir comprar considerando únicamente el factor precio, sino que se debe hacerlo
después de tomar en cuenta los tres elementos de análisis:
precio, calidad y atención al consumidor.
Fuente: AEA
Así, puede que existan todavía otras precauciones
que se deban tomar. Pero eso lo dejamos a la imaginación del comprador.
A lo que todo esto nos lleva a saber es que no hay por
qué adquirir la pieza automotriz necesaria y únicamente
a través de la concesionaria. De serlo así, se podrá tener
mejores opciones de compra, lo que mantiene la independencia para libre
mercado, la competitividad sana y precios más accesibles para
el consumidor.